lunes, 21 de septiembre de 2026


DICE KUNDERA que el pensamiento aforístico de Nietzsche fue muy nutritivo para la filosofía y para la literatura en general, porque nos enseñó a respetar "la manera efectiva en que nos llegan los pensamientos" y a "resistirnos a transformar nuestras ideas en sistema". Voy a dedicar unas cuantas entradas a refutar o matizar estos dos asertos nietzscheanos.

En primer lugar, Nietzsche no nos enseñó nada, porque el pensamiento aforístico tiene una tradición de milenios tanto en Occidente como en Oriente; y el propio autor del Zaratustra no tuvo inconveniente en reconocer la deuda que contrajo con aforistas como los presocráticos, La Rochefoucauld, Pascal, Lichtenberg, Chamfort o Schopenhauer (si bien, en el caso de los presocráticos, fue la pérdida casi completa de su obra lo que los convirtió en fragmentarios, y en el caso de Pascal, su muerte repentina impidió que sistematizara sus pensamientos). En segundo lugar, esos imperativos nietzscheanos tienen sus ventajas y sus desventajas, y si te obnubilas con las primeras y no conoces las segundas fácilmente puedes malograr tu obra.


LOS SURREALISTAS llegaron mucho más lejos que Nietzsche con su técnica de la escritura automática, donde se respeta "la manera efectiva en que llegan los pensamientos" de manera mucho más radical, pero enseguida se vio que con ese procedimiento no se puede hacer literatura o la que se hace es de muy baja calidad. Todo surrealista "grande", sea Éluard, Vallejo, Aragon, Huidobro, Neruda, Char o Saint-John Perse, no ha hecho escritura automática al 100%, sino que la ha sometido a la prosodia o a areles racionales. Respetar al cien por cien la manera en que te llegan los pensamientos, sin meter los dedos en los cables, es un suicidio para el autor, sea poeta o aforista.


¿Y QUÉ pasa si a las nueve de la mañana pienso una cosa y a las cinco de la tarde su contraria? ¿Tengo que respetar las dos y publicarlas así en el papel, como insinúa Kundera que nos enseñó Nietzsche, o tengo que comenzar un proceso de reflexión hasta llegar a una síntesis, tal como nos enseña la filosofía sistemática? Si optas por la solución que Nietzsche supuestamente proponía (luego explicaré lo que realmente hizo, que es muy distinto), prepárate a que tu libro sea una sentina de vaciedades y confusiones. Si no sometes a cada nuevo pensamiento a un bombardeo de pros y contras, dándole vuelta y desvuelta como acostumbraba Sócrates, que según Jenofonte era capaz de pasarse las doce horas del día pensando, con los ojos perdidos en el horizonte, ¿qué valor tiene ese pensamiento?


EL PRIMER aforista de categoría universal que hizo eso fue Emil Cioran. Hasta entonces los aforistas se contradecían, abogaban en esta página por lo contrario que en la de más allá, pero no se daban cuenta, porque la contradicción es en el ser humano más fácil que respirar. Cioran no: Cioran es el primero, al menos que yo haya leído, que dice en esta página una cosa y la contraria en la de más allá, y, aunque se da cuenta, no lo borra, porque quiere respetar los mecanismos naturales del pensamiento. El resultado que se obtiene de eso se puede ver bien en la propia obra de Cioran, que aunque sin duda es uno de los aforistas más grandes de la historia, para mí solo tiene un libro superior, La tentación de existir, que precisamente es un pacto entre la filosofía sistemática y la filosofía fragmentaria, un libro que sorprende por su cohesión. Es sabido que Beckett al principio estaba enamorado de la filosofía de Cioran, pero a medida que fue sacando libros acabó rechazándola con el adjetivo de "superficial". Otro tanto nos ha pasado a muchos (si bien yo lo sigo respetando como un grande del género más corto, pero no es Nietzsche).


EN ESTE punto debo decir que Nietzsche es uno de los mayores encantadores de serpientes que han existido, lo digo como elogio, de tal eslora que le gustaba entregarse a pensamientos "grandes" o "terribles" que luego en realidad no cumplía. En primer lugar, Nietzsche no escribía en fragmentos porque quería, sino porque no podía hacer otra cosa a causa de sus continuas migrañas, producto de su enfermedad continua, que apenas le dejaban algunas horas de respiro. El primer libro que publicó fue El origen de la tragedia, que no es un libro de aforismos, precisamente porque en esa época estaba sano, y dice su biógrafo Safranski que en los últimos años de su vida estaba obsesionado con confeccionar un libro sistemático que resumiera su filosofía. Vaya, vaya: ¿entonces Nietzsche miente, igual que él dice que lo hacían Platón y la Biblia y el Código de Manú, o sus mentiras solo se llaman "contradicciones", pues es lícito en el pensamiento no sistemático decir una cosa un día y al otro su contraria?


LA DIFERENCIA entre Nietzsche y Cioran me parece esta: mientras Cioran es un decadente rabioso, rara mezcla del propio Nietzsche con Pizarnik, San Juan de la Cruz y Oscar Wilde, que hace equilibrios entre el suicidio, el misticismo y el no tomarse nada en serio, y escribe como un hombre cínico y escéptico, ya de vuelta de todo, que toma la pluma sin creer en ella, Nietzsche es una raza de pantera que siempre entra al folio con el colmillo goteante, deseoso de ganarse el favor de la posteridad, con unas garras y un fanatismo de los más grandes que han existido (el mayor, en mi opinión), dispuesto a verter en serie sus obsesiones, pues era un hombre obsesivo, peculiaridad que es la que finalmente salva su obra, porque este helenista alemán, aunque es fragmentario, aunque es muy vario, aunque también se contradice, es un autor sorprendentemente cohesionado que vuelve una y otra vez sobre los mismos temas, a los que no consigue dejar, hasta el punto de que se puede decir que algunos de sus libros son revisitaciones de otros (Crepúsculo de los ídolos, por ejemplo, o El Anticristo, que a mí me parece el mismo libro que Aurora, solo que escrito siete años más tarde por un cerebro mucho más dionisíaco y poderoso, que pronto iba a colapsar). La filosofía de Nietzsche, señor Kundera, no brilla solo porque sea antisistemática y fragmentaria, sino porque Nietzsche hace un pacto con los sistemáticos, de los que recoge lo mejor de sus técnicas, y las integra en el pensamiento aforístico. Con los años hemos tenido acceso a los fragmentos que no publicó y, ¿qué se infiere de esos fragmentos, señor Kundera? Pues que Nietzsche nunca siguió su propio imperativo de "respetar la manera efectiva en que nos llegan los pensamientos", sino que tachó, cortó, pegó y no hizo ascos a cambiar o recoger lo que había tirado, ¡como todo hijo de vecino!


¿SIGNIFICA ESTO que Nietzsche no cayó en ninguna de las trampas del pensamiento fragmentario? Aquí voy a ser un poco mala, porque dice Kundera que "el ataque de Nietzsche iba contra el inevitable dogmatismo del pensamiento sistemático", lo que me demuestra que el autor checo era un nietzcheano impenitente que, como la mayoría de ellos, es incapaz de ver que su emperador va desnudo. Tengo dicho que no hay nada más parecido que un cristiano y un nietzscheano: los dos son asunto de fe para sus seguidores. ¿En serio me está diciendo usted, señor Kundera, que Nietzsche apostó por la escritura fragmentaria para luchar contra el dogmatismo en que caen los sistemáticos? ¿Acaso la escritura aforística de Nietzsche no es la más dogmática que ha existido jamás, a un nivel que ningún sistemático ha alcanzado, ni siquiera Kant, Platón o Descartes?


A NIETZSCHE lo traicionan sus procedimientos, que yo llamo terroristas. El principal es el del superlativo. Copio aquí algunas de las manieras que aparecen en alguno de sus últimos cuatro libros importantes: Más allá del bien y el mal, Crepúsculo de los ídolos, Ecce Homo y el Anticristo:
• • • Dostoyevski, el único psicólogo, dicho sea de paso, que me ha enseñado algo.

• • • Dejo a un lado a algunos escépticos, el único tipo respetable en la historia de la filosofía.

• • • Schopenhauer, el último alemán que cuenta, es para un psicólogo un caso de primer rango.

• • • Goethe es el último alemán por el que tengo veneración.

• • • ¿Comprendió esto Sócrates, el más inteligente de todos los autoembaucadores?

• • • El más contrahecho de los tullidos conceptuales que ha habido, el gran Kant, da una idea no pequeña de la gracia alemana.

• • • He dado a la humanidad el libro más profundo que posee, mi Zaratustra: le daré dentro de poco el más independiente.

• • • El más profundo conocedor de la cultura griega que vive hoy, Jakob Burckhardt de Basilea, supo enseguida que ése era un logro no pequeño.

• • • ¿De dónde procede esa enfermedad que aparece en la más bella planta de la Antigüedad, en Platón?

• • • Dice Stendhal, el último psicólogo grande, que para ser un buen filósofo hace falta ser seco, claro, sin ilusiones.

• • • La historia de la influencia de Napoleón es casi la historia de la felicidad superior alcanzada por todo este siglo en sus hombres y en sus instantes más valiosos.

• • • El abate Galiani, el hombre más profundo, más perspicaz y, tal vez, también el más sucio de su siglo.

• • • El sacrificio del emperador Tiberio en la gruta de Mitra, de la isla de Capri, el más horrible de todos los anacronismos romanos. 

• • • Platón, el más temerario de todos los intérpretes, tomó de la calle a Sócrates entero tan solo como un tema popular y una canción del pueblo.

• • • Recordaré aquí lo que sentía ante la cruz el último alemán de gusto distinguido, Goethe.

• • • La mujer, el más peligroso de los juguetes.

• • • La señora Cósima Wagner, la primera voz, con mucho, en cuestiones de gusto que yo he oído.
Trabajé hace mucho tiempo como periodista deportivo, y este tipo de procedimientos, “el último”, “el único”, “el más”, los conozco al dedillo, porque son los típicos que usan los plumillas futboleros. Si tienes un poco de talento el director del periódico te saca de la sección de deportes y te mete en las secciones generales, que cuentan con más prestigio, pero ahí ya no puedes utilizar esas manieras de barra de bar, porque perderías enseguida tu puesto de trabajo. Nietzsche está lleno de este tipo de cosas y esa es una de las claves de su escalada a filósofo más famoso (que no el mejor) del mundo. Tiene cosas de cuñado. Cuñado superior, si se quiere, pero cuñado de puñetazo en la mesa y esto yo lo arreglo en cinco minutos. No se quiera ver esto enteramente como una crítica, porque de hecho es parte de su grandeza: mientras un lego en filosofía, si trata de leer a Hegel o a Kant, se va a pegar de cabezazos contra sus libros, porque no se va a enterar de nada en la primera lectura, Nietzsche construye sus libros con tres o cuatro capas de lectura, de más fácil a más difícil, de modo que hasta el menos letrado puede entrar en uno de ellos y “enterarse de algo”. Pero mal que le pese a él, que acusaba con razón de plebeya a la dialéctica de Sócrates, muchos de los procedimientos que utilizó él también fueron plebeyos, propios de un filósofo que necesitaba tener razón de manera burda, costara lo que costara.


OTRO DE sus procedimientos terroristas es el de la anécdota única y sesgada. Él mismo presumía de que una sola anécdota le bastaba para representar a un personaje o situación. Mientras Plutarco necesita docenas de anécdotas para escribir cada Vida, y nos advierte en su Alejandro y César de que va a desechar muchas famosas porque no concuerdan con la historia y psicología de los dos personajes; mientras Montaigne utiliza siete u ocho por cada propuesta que hace, Nietzsche es tan genio que con una sola anécdota le vale. ¿Que los chinos e indios comen mucho arroz? A esa dieta tan pobre se debe la expansión del budismo en Asia. ¿Que Flaubert declara que piensa sentado? Ahí queda desenmascarado, porque se debe pensar caminando. ¿Que Shakespeare crea personajes muy profundos? Eso significa que Shakespeare en verdad era Francis Bacon, porque pensamientos tan altos están vedados a un alma no aristocrática. ¿Que Platón dormía con un ejemplar de Aristófanes debajo de la almohada? Eso significa que necesitaba la inmanencia de la comedia ateniense, porque en el fondo sabía que su mundo trascendente era un timo. ¿Que Spinoza escribe su Ética demostrándola geométricamente? Eso significa que era un ser tímido y vulnerable que se escondía detrás de máscaras. Yo llamo a estas técnicas nietzcheanas por su nombre, esto es, fusilamientos...


EL TERCER procedimiento terrorista de Nietzsche es el de la comparativa siniestra. Él nunca hace una comparación igualitaria o igualmente positiva, como las que hace Plutarco; él solo hace comparaciones donde uno de los comparados agrede al otro. Así, lanza al dios del Viejo Testamento contra el del Nuevo Testamento, a Jesucristo contra Pablo de Tarso, a Poncio Pilatos contra Jesucristo, a Bizet contra Wagner, a Fontenelle, Epicuro y Tucídides contra Platón, a La Rochefoucauld contra toda la filosofía alemana, a los musulmanes contra los cristianos, a los budistas contra los cristianos, a Goethe contra Schiller, a Goethe contra los cristianos, a todo el mundo contra los alemanes...


EL CUARTO procedimiento es el insulto. Aclaro que en las ediciones antiguas algunos insultos no aparecen, porque ya se encargó su hermana Elizabeth de eliminarlos. A Kant lo llama "hipócrita" y en otra parte "idiota", a Jesucristo "idiota" igualmente, a George Sand "vaca", a Rousseau "canalla", a los sacerdotes cristianos "gusanos", a Dante "hiena", llama "gentuza" a su propia madre y hermana... ¡llama gentuza a su madre, que literalmente se desvivió por él toda su vida! Lo único que me gusta de este triste asunto es que Franciska, que así se llamaba su madre, no solo no se tomó a mal este ataque, del que sin duda supo, pues tenía el ejemplar de "Ecce homo" a la vista, sino que dedicó los últimos años de su vida a pasear muy orgullosa a un Nietzsche ya en silla de ruedas y famoso, porque Nietzsche se hizo ya muy famoso en los once años que transcurrieron desde el colapso mental hasta su muerte (en España, por ejemplo, Unamuno y Maragall ya se carteaban preguntándose sobre Nietzsche en 1894, seis años antes de que muriera). ¡Qué alegría me da que aquella buena mujer fuera feliz los últimos años de su vida, paseando y enseñando a las visitas a su hijo célebre, teniendo en cuenta que Nietzsche ya estaba loco y no pudo seguir comportándose con ella como la calamidad de persona que fue, como tantos otros genios!


HA LLEGADO el momento de que exponga cuáles son para mí los seis principales defectos del aforismo occidental:

1. Superficialidad: Se abusa del ingenio y la brillantez sin hueso, que no es profunda ni verdadera.

2. Dispersión: Incluso cuando son buenos, los aforismos que se logran están tan lejanos entre ellos que se convierten en un bazar de buenas ocurrencias que no se fusionan en un pensamiento.

3. Maximalismo: La mayoría de los aforistas escriben en plan yo soy un genio y tengo siempre razón, convirtiendo el aforismo en la herramienta más dogmática del pensamiento occidental (en este punto Oriente difiere, lo que prueba que no es un rasgo que el aforismo tenga per se).

4. Esnobismo: Se busca el cisne negro o el aforismo insólito, con el peligro de que al final consigas solo una colección de boutades.

5. Aleatoriedad y automatismo: Es fácil escribir aforismos recurriendo a técnicas mecánicas, pero te saldrán aforismos sin ninguna cohesión ni relación con la verdad.

6. Empobrecimiento del cerebro: Si solo escribes aforismos, sin alternarlos con otros géneros más largos, puedes perder la capacidad de desarrollar descripciones, historias, diálogos o argumentaciones.

Nietzsche se salvó de todos estos defectos salvo del tercero, el del dogmatismo, donde fue campeón del mundo, y tampoco se libró por entero del cuarto, pues a veces buscó el pensamiento tremendo por encima del verdadero. En cuanto a las virtudes del aforismo, su concisión, su carácter sintético, su belleza estética, su capacidad para ser memorizado y resistir el paso del tiempo, en todas fue Nietzsche un maestro, aunque yo lo prefiero en el terreno del fragmento de un folio, donde me parece el GOAT indiscutido, y en cambio en el aforismo de una o dos líneas me parece bueno pero sin ponerme a pegar voces.


ALGUNO ME dira: "Vanessa, tramposa, cómo asoma la antiNietzsche que estás hecha. Podrás decir que Nietzsche era dogmático en sus modos, pero en su fondo es el filósofo más antidogmático que ha existido nunca, porque dio el golpe de muerte a la verdad, a la que sustituyó por la perspectiva, y al grito de "TODO PARA EL INDIVIDUO" trató de desligarlo de las obligaciones de patria, religión e ideología, esto es, de las imposiciones de la manada". A esto yo respondo, en primer lugar, que Nietzsche no me parece un filósofo taaaan promotor de la libertad como se dice, porque creía en el carácter trágico de la existencia y no admitía la posibilidad de que los negros, las mujeres o los obreros se emanciparan. En muchas partes dice que su obra está dirigida "a los pocos"; recomendaba a los obreros y las mujeres que aceptaran su suerte con alegría y que abrazaran su destino (amor fati), todo ello con mucho cinismo, pues él era un aristócrata que dedicaba todo el día a leer, escuchar música, montar a caballo o acudir a la ópera. El primer escrito suyo del que tenemos constancia fue un texto adolescente que escribió contra la abolición de la segregación racial en USA; también tenemos constancia de que se opuso a la derogación del trabajo infantil cuando trabajaba de profesor en Basilea; y jamás apoyó a feministas amigas como Lou o Malvida o a activistas por el sufragio femenino como su también amiga Meta von Salis. ¿A qué clase de libertad os referís, cuántas personas caben en la libertad nietzscheana sin tergiversar de arriba abajo todo su pensamiento? Por otra parte, la forma no está para nada desligada del fondo, eso lo sabe cualquier poeta. Creo haber probado más arriba, en la exposición de sus modos terroristas de escribir, que es entre los célebres el escritor más dogmático que existe y precisamente su éxito entre la juventud se debe a eso, a que es el troll más grande que ha dado la filosofía.


TODAS ESTAS entradas que he escrito no querían ir contra la calidad como escritor de Nietzsche, que me parece difícilmente superable, sino contra ciertas afirmaciones suyas en favor de la filosofía fragmentaria. Cuando Nietzsche escribe, como escribió, "es mi ambición decir en diez frases lo que todos los demás no dicen un libro", te está vendiendo una moto. Kundera se la compró: yo no se la compro. Tanto el sistema como el fragmento tienen sus beneficios y perjuicios: escoger lo mejor de uno y otro sería lo ideal, como ya he probado que a veces hizo Nietzsche, pero no siempre se puede. De momento, contra la opinión de Kundera, yo sostengo que no debemos jubilar al tratado filosófico clásico y sistemático, el que se escribía morosamente en busca de conclusiones finales, con páginas y páginas dedicadas pesadísimamente al examen de los pros y los contras, sino que debemos darnos cuenta de lo bueno que habitaba en aquellos procedimientos.

Precisamente hoy vivimos en un mundo de escritura casi nietzcheana, donde tanto en los blogs, en X, en Facebook, en Instagram o en Tik-Tok escribimos en fragmentario, en frases cortas, memes, aforismos y, ¿de verdad creéis que hemos mejorado con respecto a los tochos que escribía la gente hace treinta años? Pienso que a lo sumo hemos mejorado en ingenio, pero justo en la medida que hemos perdido capacidad de reflexión y argumentación, además de respeto, porque las técnicas terroristas que he denunciado en Nietzsche son casi budistas comparadas con las que alguna gente utiliza ahora en la red. Yo misma escribo en nietzcheano (sin su genialidad), todo este blog es fragmentario, también lo era lo que hacía en las paredes, en los cubos de basura y ahora en las quoteboots, pero precisamente por eso, porque he dedicado mucho tiempo a leer a los grandes del género y yo misma lo cultivo, me he dado cuenta de los peligros que se ocultan detrás de la famosa "síntesis", y quería alertar de que no hay soluciones mágicas detrás de lo que una vez llamé "los cien metros lisos de la literatura".


jueves, 30 de octubre de 2025


LA ANÉCDOTA acerca y el argumento aleja. El argumento: esa espada funebrista de la secta que quiere ganar = tener razón. La anécdota: como tiene haz y envés, vale para Montescos y Capuletos, linda con la risa y la carcajada, relaja la conversación y la conduce a un empate infinito.

Muchos odios han producido las meras palabras, pero sobre todo los generaron los pelmas argumentativos que no encontraron una mísera anécdota con la que adelgazar su ladrillamen.



ESTO QUE le dice Kafka a Janouch...:
El camino de la cabeza a la pluma es mucho más largo y difícil que el camino de la cabeza a la lengua. En su transcurso se pierden muchas cosas.
...es verdad solo en parte. Se pierden muchas cosas, es cierto, pero también se ganan, y a veces la ganancia es superior a la pérdida.

martes, 28 de octubre de 2025


EL ROMANTICISMO es para mí la principal corriente de todos los tiempos, pero distingo el romanticismo rosa del negro, que tiende a verse como antirromanticismo pero que en mi opinión es otra forma del mismo. Cuando Jesucristo dice que hay que poner la otra mejilla, está haciendo romanticismo rosa; pero cuando Breton dice que el mayor acto surrealista es salir a la calle y disparar a alguien, hace romanticismo negro. Cuando en las películas de Hollywood todo acaba bien al unísono, se está haciendo romanticismo rosa; pero cuando La Rochefoucauld no encuentra más motivo en los actos de los hombres que la vanidad, está haciendo romanticismo negro. Cuando San Francisco se pone a hablar con el lobo de Gubbio, está haciendo romanticismo rosa; pero cuando Baudelaire escribe Las flores del mal, está haciendo romanticismo negro.

¿Para escribir hay que sufrir padecimientos y tener el cuarto lleno de cucarachas, como dice Bukowski? Romanticismo negro. ¿Para ser feliz basta con trabajar y creer en la providencia de Dios, como dice Helen Keller? Romanticismo rosa. ¿La filosofía consiste en encontrar verdades brutales e inmorales, como dice Nietzsche? Romanticismo negro. ¿Con la sola educación y racionalidad se llegará a un mundo sin clases ni poderes, como dicen los anarquistas? Romanticismo rosa. ¿La única manera de aprender algo es mediante el sufrimiento, como dice Cioran? Romanticismo negro. ¿Los pobres, solo por el hecho de ser pobres, son buenas personas? Romanticismo rosa.

Hay que tener mucho cuidado con los que practican tanto el romanticismo rosa como el negro, porque son personas que buscan el efecto fácil que causa el exageracionismo. Por suerte, a partir del libro número mil te empiezas a cansar de todos estos histerias, lo mismo santos que satanes, optimistas que pesimistas, bondadosos que feroces, porque se les empieza a ver de lejos que están componiendo posturas, que son incapaces de ser naturales, y te empiezas a refugiar en escritores que no tratan de forzar las cosas, tipo Polibio, Goethe, Tocqueville, Camus...


BIOY CASARES recupera un parlamento que hizo Borges sobre Coleridge en 1958:
Borges recuerda una recomendación de Coleridge a un joven escritor, en el sentido de que nunca debe uno empezar a escribir autobiográficamente: las verdades sobre uno quedan para después. Un muchacho joven que está atento a sus reacciones, para luego escribirlas, se volverá muy tonto. Vivirá mal y escribirá mal. Todo lo que escriba será pobre y crudo. Coleridge aconseja (pensando en su propia experiencia) que se evite ante todo caer en ser autor, porque esto seca el corazón.
Menos mal que ni Gide ni Plath ni Pizarnik ni Cioran ni Sexton ni Papini ni Bukowski ni Lessing ni Umbral ni Knausgård le hicieron caso, por decir algunos nombres célebres que empezaron a escribirse desde el minuto uno. ¿Y de dónde vienen estos prejuicios contra la egoescritura, teniendo en cuenta que también Pascal le daba con la vara a Montaigne por usar tantas veces la palabra “yo”? Creo que el rechazo procede de la noche de los tiempos, de la tribu que señala con el dedo al miembro ensimismado que no arrima el hombro, rechazo que ha llegado a la modernidad en tres frentes: por una parte nos acusan los creyentes religiosos, por otra la derecha conservadora y por otra la izquierda colectivista, que cultivan una gama de sospechas hacia el yo que van desde la simple reticencia a la oposición radical.

Sucede que la persona que está tan interesada en sí misma, con solo radicalizarse un poco, deja de atender sus obligaciones con el rebaño o hasta niega obligación alguna, y entonces, ¿quién cuida al abuelo, quién da limosna en la iglesia, quién continúa la lucha de clases, quién defiende a Argentina?

miércoles, 24 de septiembre de 2025


ALGUNO ME dirá, quizá (qué alguno ni qué nada, si como siempre estoy discutiendo conmigo misma), que la poesía es el genero confesional por excelencia y que esa es la razón de que nos topemos con la persona en Plath o Pizarnik, pero yo me he leído la obra poética de las dos y os garantizo que el grado de testimonio y de desnudez es muy diferente en su obra poética y en sus diarios. Tanto Plath como Pizarnik acuden a la poesía con criterios 100% artísticos, donde hasta la sinceridad es una sinceridad artística, y en cambio en el diario se sueltan y el propósito artístico, sin reducirse a cero, es mucho menor, de forma que nos llegan mucho más desnudas. Ya he hablado muchas veces de que los diarios y las memorias también son una representación, una sinceridad representada que no excluye el ladrillaje literariopero en mi opinión siempre serán géneros superiores a la poesía si de confesarse es de lo único que se trata.

jueves, 28 de agosto de 2025


CON EL agua de la calle se hace el mejor champagne. Escribo peor a medida que cumplo años porque la falta de vida y de lucha se paga en virutas de calidad. Hay que salir de casa y entrar en ese mundo social monstruoso, que sabes que te destruye, para que tu mente se agrupe y tus letras se empiecen a apretar.