lunes, 25 de agosto de 2025


EL PRINCIPAL escollo que afronta el egoautor, me refiero al egoautor con una vida social siquiera un mil铆metro m谩s populosa que la m铆a, es que escribimos con toda libertad de la gente con la que hacemos nuestras vidas y luego esa gente no se siente reflejada y a menudo se enoja con nosotros. El problema aumenta cuando el egoautor no solo no trata de reflejar a sus semejantes, sino que trata de vengarse de ellos: en este caso la literatura confesional entra de lleno dentro de los delitos penales. Esa es la raz贸n, por ejemplo, de que a煤n no se puedan publicar al completo los diarios de Ana茂s Nin, porque en ellos habla mal de mucha gente que a煤n vive y podr铆a denunciar, o de que Elias Canetti, para protegerse, dejara escrito que los suyos no pod铆an publicarse hasta treinta a帽os despu茅s de su muerte.

Los que no denuncian a veces deciden coger la pluma y dar su versi贸n. Esto es lo que hizo Julia Urquidi, ex mujer de Vargas Llosa, que contraatac贸 con “Lo que Varguitas no dijo” cuando el peruano public贸 “La t铆a Julia y el escribidor”. O lo que hizo Sofia Tolstaia, mujer de Tolst贸i, que escribi贸 “¿De qui茅n es la culpa?” para contestar a la “Sonata a Kreutzer” de su marido, si bien Tolstaia no era ninguna aficionada y ya escrib铆a antes de casarse con 茅l. Peor fue lo que le pas贸 a Frank McCourt, que pint贸 tan negativamente su infancia en la irlandesa ciudad de Limerick en Las cenizas de 脕ngela, que recibi贸 amenazas de algunos de sus habitantes para que no regresara nunca por all铆.

En otros casos las dos partes acaban entendi茅ndose. Es lo que ha sucedido con otra famosa autora confesional, Erica Jong, que hizo a su hija Molly parte de su obra. Su hija no siempre estaba contenta de aparecer en los libros de una madre tan famosa “porque todos mis cercanos aprendieron a valorarme no por lo que soy, sino por lo que dice mi madre que soy”. Ahora Molly ha sacado el libro “How to Lose Your Mother: A Daughter´s Memoir”, donde muchas veces pone a parir a su madre, pero Erica Jong se lo ha tomado con muy buen humor:

—Tiene derecho a hablar mal de m铆 todo lo que quiera, la voy a querer de todas formas.