lunes, 3 de abril de 2023


ESO TAN bonito de don Quijote, que aprende a sentir adrede para adecuar sus sentimientos a los de los caballeros andantes que ha leído en los libros, es justo la clave de un escritor interior, que enseguida se da cuenta de que solo tiene un rostro, siempre el mismo rostro tedioso, y en cambio tiene en su biblioteca y a su disposición miles de máscaras… Pero ojo con equivocarse de máscara, ojo con ponerse una que aún no te has ganado y lucir sentimientos prestados que no son de tu misma talla.