ME HACE gracia cuando se elogia a un escritor diciendo que no es grandilocuente ni sensiblero ni ret贸rico, porque grandilocuentes, sensibleros y ret贸ricos son Shakespeare, Whitman, Hugo, Bront毛 (Emily) o Neruda, al menos en sus peores momentos.
¿Qui茅n cae en grandilocuencia? Quien trata de contar en tono alto y no reh煤ye el hero铆smo ni el drama. ¿Qui茅n se desliza a veces hacia lo sensiblero? Quien en su arpa tiene cabida para lo sentimental o amoroso y no renuncia a la bondad y el optimismo. ¿Qui茅n incurre en retoricismo? Quien trata de ser intenso y no rechaza la inercia nacida de la inspiraci贸n.
Ahora bien: entiendo que haya escritores de bajo vuelo y pocas ambiciones, muy preocupados por no levantar la voz con las palabras, que nunca hayan ca铆do en esos defectos.